La marchadora catalana logró la tercera medalla para España en los Mundiales de Atletismo de Osaka (Japón) al llevarse la medalla de bronce en la prueba de 20 kilómetros marcha, en la que las rusas Olga Kaniskina y Tatyana Shemyakina fueron oro y plata, respectivamente demostrando el abrumador dominio de las corredoras rusas en esta prueba.
La española ganó la segunda medalla de bronce de su palmarés, tras haber sido tercera en los Juegos Olímpicos de Sydney 2000, y mejoró un puesto respecto al último Mundial de Helsinki 2005, donde fue cuarta, mientras que en Edmonton 2001 había terminado en quinta posición.Ha logrado a sus 32 años su segundo gran éxito internacional, ha tardado siete en repetir medalla después del bronce de Sydney,por lo que esta medalla suponemos le va a dejar un gran sabor de boca. Esta medalla como era de esperar la ha dedicado a su padre fallecido el año pasado poco antes de los campeonatos de Europa. “Quiero dedicarle la medalla a mi padre, a mi marido, que después de Gotemburgo siempre estuvo cerca, y a toda esta gente que ha estado confiando en mí. A mis compañeras, a toda esa gente que me quiere de corazón”, fueron unas de las primeras palabras que dijo la corredora.
Foto 20 minutos
