Ayer se celebraron los dos primeros partidos de los cuartos de final de la Copa del Rey de baloncesto. Se veían las caras el anfitrión (el TAU) y el Unicaja por un lado, y el Iurbentia Bilbao y Barcelona por otro. Ambos partidos sirvieron para alimentar aún más, si cabe, varias leyendas sobre esta competición, como pueden ser las de que el actual campeón y el MVP nunca repiten o que siempre tiene que haber una revelación. Dicho esto, fácil es deducir que el Barcelona se tuvo que volver a casa tras caer ante el Bilbao, en lo que es la primera sorpresa de la Copa. En el otro partido, el TAU eliminó a Unicaja para alegría de la hinchada local.
El TAU ha dado el primer paso para conseguir un título que ya tiene en sus vitrinas, y puede repetir como único equipo que ha ganado la competición como anfitrión desde que ocho equipos se juegan la Copa. Derrotó por 78-71 a un Unicaja al que le tiene tomada la medida, puesto que lo ha derrotado en los últimos siete enfrentamientos entre ambos (sin contar la pasada Final Four). El partido estuvo reñido desde el principio, con una gran intensidad defensiva que provocó que hombres importantes en ambos equipos se cargaran rápido de faltas. El primer cuarto acabó igualado, con un punto a favor para el TAU, pero en el segundo cuarto los vascos endosaron un parcial de 12-0 que a punto estuvo de romper el partido. Sin embargo, Unicaja supo reaccionar y se fue al descanso con sólo 7 puntos de desventaja (40-33). En la segunda parte, Unicaja salió con más ganas y fueron ellos los que endosaron un parcial, esta vez de 0-8, para llegar a ponerse un punto por delante (40-41), y acabar el tercer cuarto con un resultado de 53-55. En el último cuarto, apareció Gabe Muoneke para firmar, casi él solito, un parcial de 9-0 que acabó por apuntillar a Unicaja. Victoria merecida y los vascos a semifinales para enfrentarse al Iurbentia Bilbao.
Como ya comentamos, la sorpresa (aunque en realidad no tan sorpresa) fue la victoria del Iurbentia Bilbao sobre el AXA FC Barcelona por 70-69. Un resultado ajustado que no hace justicia a lo visto durante el partido, ya que, quitando el primer cuarto, en el que Barcelona se veía superior en rebote y machacaba a la contra (para aún así acabar el cuarto con 24-24 en el marcador), el Bilbao fue muy superior a unos blaugranas en los que sólo parecía que jugaban Trías y Lakovic (inmensos, eso sí). Tremendo Marcelinho Huertas con sus 18 puntos y 8 asistencias, y tremenda la defensa bilbaína, haciendo que fuesen pasando los minutos con el Iurbentia por delante en juego y en marcador. Sin embargo, todo ese trabajo estuvo a punto de irse al traste debido al clásico “equipo grande gana a equipo pequeño sin apenas hacer nada y sin merecerlo”, gracias al dúo Lakovic-Trías (22 y 18 puntos, respectivamente). Cuando tienes jugadores de esa calidad, es lo que pasa. Aún así, el Iurbentia supo aguantar y se llevó una victoria más que merecida. Ahora, toca un nuevo reto ante el equipo anfitrión en semifinales.
