Sabemos de sobra que a veces los seguidores de ciertos equipos deportivos, sobre todo de fútbol, extrapolan el deporte de tal forma que pierden la cabeza. En esta ocasión, seguidores anónimos han enviado una carta amenazante a la sede del Inter de Milán.
El contenido de la carta era nada más y nada menos que un escrito con amenazas hacia la plantilla del equipo italiano, hacia su entrenador (Roberto Mancini) e incluso hacia el presidente de la entidad (Massimo Moratti). Además, la carta contenía dos casquillos de bala, lo que hizo que inmediatamente se alertara a las autoridades competentes.
Parece ser que la inclusión de casquillos de bala en una carta es una práctica más o menos habitual del crimen organizado en Italia, aunque la policía apuesta más por que se haya tratado de una simple broma sin importancia.
